Photo: Matthew Murphy
La llegada del musical Buena Vista Social Club a Broadway no solo es un homenaje a un fenómeno musical global, sino también un tributo poético a la resistencia cultural y al alma de Cuba. Basado en el legendario álbum producido por Ry Cooder en 1996 y en la película documental de Wim Wenders que lo siguió, esta puesta en escena logra algo más que celebrar la música tradicional cubana: la revive, la reinventa y la convierte en una experiencia teatral profundamente emotiva.
Dirigido con sensibilidad por Saheem Ali y con libreto de Marco Ramírez, el musical entrelaza hábilmente los recuerdos y vivencias de los músicos originales del Club Social con una narrativa contemporánea que indaga en la diáspora, el tiempo, la pérdida y el orgullo. La historia gira en torno a un joven cubanoamericano que viaja a La Habana para reconectar con las raíces musicales de su abuelo, quien fuera miembro del legendario grupo. A través de una serie de evocaciones musicales y encuentros con los espíritus del pasado, la obra se convierte en un viaje de redescubrimiento personal y colectivo.
En el centro de esta travesía se encuentra Omara Portuondo (Natalie Venetia Belcon), la gran dama del bolero cubano, cuya figura se convierte en el eje emocional y narrativo de la obra. Representada con ternura, fuerza y sabiduría, Omara es la voz que recuerda, que guía y que une las distintas generaciones. Su personaje transita entre el pasado y el presente, evocando los días de gloria del Buena Vista Social Club y enfrentando con dignidad las cicatrices del tiempo. A través de sus canciones y sus silencios, Omara emerge no solo como un símbolo de la música cubana, sino como un testimonio viviente de la resistencia femenina, la pasión por el arte y la fidelidad a las raíces.
El elenco brilla con autenticidad y carisma, destacándose actuaciones poderosas que equilibran la emoción dramática con el virtuosismo musical. La música —ese corazón palpitante del espectáculo— es interpretada en vivo por una orquesta deslumbrante que recrea con fidelidad los sones, boleros, danzones y guajiras que hicieron célebre al Buena Vista. Temas como “Chan Chan”, “Dos gardenias”, “Candela” y “El cuarto de Tula” no son solo interpretados, sino vividos en escena, despertando en el público una nostalgia compartida, incluso entre quienes jamás pisaron Cuba.
El diseño escenográfico, a cargo de Arnulfo Maldonado, recrea una Habana atemporal, soñada y real a la vez, con balcones desvencijados, luz cálida filtrándose entre persianas, y el eco constante de una ciudad donde la música nunca se ha detenido. La coreografía, firmada por Patricia Delgado y Justin Peck, evita el cliché folclórico y opta por una fisicalidad orgánica que brota del alma de los personajes, como si cada paso fuese una nota más en la partitura del recuerdo.
Uno de los mayores logros del musical es evitar la trampa de la idealización. Aunque hay momentos de alegría y fiesta, también se respira la melancolía de lo que se ha perdido: amistades, amores, ilusiones truncas por la historia. Buena Vista Social Club no es solo una postal de Cuba, es una elegía danzante por una generación de artistas que, pese al olvido y el exilio, encontraron una segunda vida gracias a su arte.
Este musical, en definitiva, es un acto de resistencia artística. Una invitación a escuchar con el corazón abierto, a cantar con los ancestros, y a entender que hay músicas —como hay pueblos— que nunca mueren. Broadway aplaude de pie, y con razón. Porque Buena Vista Social Club no solo canta: nos hace recordar quiénes fuimos, quiénes somos, y por qué, a pesar de todo, seguimos cantando.
El musical “Buena Vista Social Club”, que se estrenó en Broadway en marzo de 2025, fue uno de los grandes triunfadores de los Premios Tony de 2025. Recibió 10 nominaciones y ganó 5 premios, incluyendo un premio especial para la banda.
Premios Tony 2025:
Mejor Actriz de Reparto en un Musical: Natalie Venetia Belcon.
Mejor Coreografía: Patricia Delgado y Justin Peck.
Mejor Orquestación: Marco Paguia.
Mejor Diseño de Sonido: Jonathan Deans.
Premio Tony Especial a la Banda: La banda de 10 integrantes que conforma el núcleo del musical.
